Autodestrucción en modo automático.

Consdero que es un cliché muy de esta época escuchar a todo el mundo alardeando sobre ser diferentes. Y no es que me refiera a ello como si fuese algo malo, me refiero a ello porque en realidad todos terminan siendo la misma copia de alguien y son muy pocos los auténticos. No, no tengo la moral para decir que soy distinta o una rareza, mas bien podría distinguirme cómodamente como una aberración a la naturaleza ¿Abominación tal vez?.

Si, si adivinaste que tengo una cierta repulsión hacia la persona en la que me he convertido con los años, eres alguien muy inteligente *sarcasmo por todas partes*

Realmente no sé en qué momento empezó todo, pero desde que soy chica he odiado mi voz, mi cuerpo, la desagradable forma en la que me expreso, mi cara, los kilos que subí en una fecha ”x” y ahora, muy recientemente se ha sumado mi mente. Y es putamente horrible ¿Sabes? Es horrible vivir insegura toda tu vida, y probablemente esto suene como otro cliché norteamericano pero, el hecho de ser adolescente hace que las palabras pierdan más del peso que deberían tener. Decir que te odias no tiene mucho sentido porque tienes 16 años y las hormonas te brotan incluso  por los poros.

Desde hace dos meses atrás las cosas han cambiado un poco.

Fume mi primer cigarro (y la primera cajetilla entera),di mi primer beso, tuve mi primera fiesta hasta la madrugada, fue la primera vez que sentía como era marearse hasta llegar ”semi-ebria” a la puerta del hotel. Como que todo fue muy de golpe. Toda mi vida me la pasé  (y me la sigo pasando) en una burbuja y exploté de golpe, y cuando llegué ya ninguna de las cosas que hacía me parecía divertida y nada tenía sentido, en lo más metafórico de la palabra.

Si, si, puede sonar idiota pero en mi mente no lo es lo suficiente.

Para alguna persona que probablemente no sea yo esto es de lo más genial y normal de la vida, pero para mí no lo es. A eso voy con que soy una especie de aberración. No sé quien soy, no se si me gusta, no se si es bueno o malo. Bah.

Otra cosa desagradable es al parecer el ”don” que tengo de ser una persona de confianza para los demás.

Tengo una tendencia a preocuparme demasiado por los demás y a intentar arreglar la vida de los otros sin importar que la mía esté descuidad y con telarañas por encima, podría decirse que incluso es una mala costumbre porque lo mío va en exceso. No sé que me pasa pero no puedo evitar contagiarme con las penas ajenas, con las cargas, con sus historias. Contagiarme hasta el punto de no poder dejar de pensar todo el día en formas de solucionar y capear el dolor que les produce, cuando probablemente y frecuentemente las personas ya se olvidaron de que tenían siquiera un problema.

Los melodramas ajenos me tienen enferma hasta el punto de la saciedad.

Tengo depresión por descuidarme a mi misma y por fracasar en mi intento de querer controlar todo a mi alrededor. En algún momento, mientras le buscaba el sentido a las vidas de mis amigos, descubrí que la mía había perdido sentido y que yo estaba vacía y sola. Corrección, estoy vacía y sola.

Y es peor si le sumamos mi odio de el comienzo. Nadie a mi alrededor se plantea las cosas tanto como yo, nadie usa su mente para autodestruírse en modo automático como yo.

Hace un año empecé a cortarme(Otra forma de autodestrucción, que poco predecible de mi parte) porque cada error que cometo me convierte en una idiota, porque cada problema que no sé solucionar es, según mi subsconsciente, mi problema. Soy perfeccionista, me gusta todo en su lugar y al parecer me gusta ignorar que es imposible que lo esté porque yo misma lo he puesto de boca abajo.

No sé superar los traumas. No sé ni supe superar que la única persona a la que le he dado casi todo de mí me diga que le doy lástima, no sé superar que mis amigas realmente no lo sean, no sé superar ser una mala persona, y sobretodo no sé superar la capacidad de hacerme tan, tan infeliz.

Envidio realmente a las personas que se sienten bien con sus cuerpos y sus personalidades porque yo todos los días me miro al espejo esperando ser alguien más. Las cicatrices en la muñeca no son un plus. Envidio a esas personas porque yo todos los días me cuestiono la vida, la gente, a mi misma. Tengo miedo a quedarme sola, tengo miedo a que nadie pueda quererme nunca porque soy desagradable.

Nadie quiere a las chicas tristes. Nadie quiere a las chicas que se detestan y hacen todo por castigarse. Y tengo tanto miedo a abrir los ojos en las mañanas porque es como despertar de una pesadilla para entrar en otra mucho peor.

Y tengo tanto miedo, tanto…

-Agatha-

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